
Apenas un momento después, caigo de rodillas a sus pies, él, mientras ríe, clava su espada en mi cuello. El terror invade mis venas, y el dolor punzante de aquella espada, era totalmente insoportable.
Mi suerte estaba cantada, eso estaba claro, quería proteger “Mi Jardín”, pero él llegó para destruirlo. Mis muñecas malheridas, mi cuerpo entumecido, mis alas rotas… Todo sucumbió por culpa de este maldito Demonio, Azazel, que ahora vuelve al Gran Reino para vengarse de lo que ocurrió, ya hace mucho tiempo. Nos aniquilará, y sin nosotros, no habrá nueva vida, nuevos seres, nueva belleza…
Todo gracias a los humanos, que destruyen gran parte de “Nuestro Jardín”, extinguen especies, y demás cosas, imperdonables, que hacen más fuertes a los demonios.
Érase una vez, un mundo sin humanos, donde todo era bello, donde las criaturas vivían en Paz. Somos la destrucción y el Apocalipsis para nuestro amado planeta, y si el planeta muere, nosotros morimos con él, y entonces, yo no habrá ni presente ni futuro que proteger, solamente pasado… Hasta que este, desaparezca con los recuerdos.
El espectro rojo: Gustave Le Rouge
Hace 2 días

