El río

martes 24 de marzo de 2009


Miro hacia el cielo azul, y acaricio el agua cristalina. Sabía que este era mi final, y que ya pronto descansaría en un oscuro manto de negrura sepulcral. Yace en aquel suelo inexistente mi cuerpo rígido, agotado, y mientras me arrastraba por el agua, hacia quien sabe donde. Ya ni siquiera podía escuchar el rugir del agua, ni el canto de los pájaros, únicamente podía ver aquel cielo azul, y deseaba cerrar mis párpados, para poder descansar por fin.
Anhelaba sus susurros, sus caricias, sus abrazos, sus besos y su compañía, tanto lo deseé que acabé volviendo a sus duros puños, a sus palizas verbales, sus celos de todo, sus cabreos por nada debido al alcohol…
Ahora mi alma y mi cuerpo yacen aquí, arrepentidos, pero aun así, sigo amándolo.







Puede parecer una simple historia, pero es la historia de nuestros días, que ya no conmueve, porque se ha vuelto tan habitual que la sociedad ha acabado admitiéndolo. Igual que el masacre a los judíos por parte de los nazis…
¿No podemos cambiar esto? ¿Es que acaso sólo somos seres violentos que lo único que sabemos hacer es imponernos sobre los demás? ¿Hemos perdido ya el uso de la razón?

1 comentarios:

hapihapilive dijo...

='(

es triste. y es triste pensar qe no pueda conmover, xq a mi si...
me encanta el rio =)


besos!!