Estaba la habitación tan oscura que apenas se vislumbraba nada, sostenía el cuchillo metálico, del que descendía suaves gotas de liquido rojo y caliente aun. Lo lamí un poco y sonreí, el sabor era salado con un tono metálico que lo potenciaba. Allí yacía, a mis pies, aquel a quien tanto yo odié, alguien a quien una vez realmente amé. Ya no respiraba desde hacía un rato, su cara estaba ensangrentada. Reí agudamente, mientras la voz de mi cabeza me aplaudía y me alababa. Miré al techo, bajé mis brazos y una lágrima brotó de repente en mis ojos, pero no quería apartarla de allí, era la lágrima de mi dolor. Dejé caer el cuchillo, con un suave “clonck” se dejó posar en el suelo, y miré mi muñeca, en la pulsera de plata se podía distinguir aun Anne Webber, lo maldije, y me maldije a mi misma, volví a reír, y cogí el cuchillo, lo observé detenidamente, su curvatura era perfecta, me lo acerqué al lateral de mi cuello, clavé la punta del cuchillo en mi piel fina y blanca, suspiré y dos palabras salieron disparadas de mi boca, te amo, y empujé el cuchillo fuertemente hacia dentro, mis piernas temblaron, caí a su lado, y sentí su rígido cuerpo, apoyé mi cabeza sobre él, cerré mis ojos, y me sumí en el sueño profundo…
El espectro rojo: Gustave Le Rouge
Hace 2 días


2 comentarios:
=O
antes escribia ago asi, muertes, me imaginaba matado...o mas bien mtandome de mil maneras
m recordaste a ello...que cosas. me hubiera gustado conocer mas lo que sentia en ese momento, aunque los detalles del momnto estan bie ^^
(lo siento, mi teclado va raro y faltan algunas letras..en la segunda linea es matando, y...we, hay mas xD)
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