Libre

miércoles 24 de diciembre de 2008


Las mañanas frías como el hielo y los pies tan fríos como estas. Me levanto, con el vaho saliendo de mi boca, tan ligero, tan caliente. Y me doy cuenta de que sólo soy un simple ser, caracterizado por la razón y por la indiferencia. Sólo soy Anne, Anne Weber y esto no lo puede cambiar nadie.
La libertad no existe, porque siempre estaremos envueltos en cadenas hasta que nuestra alma se evapore, entonces si seremos libres, libres como pájaros. La monotonía nos atrapa y nos hace seres monotonos y sin razón. Se puede estar harto de todo, pero, siempre necesitamos el apoyo de unos cuantos ¿No?




En la oscuridad yo habito, esperando salir de mi mundo cruel, esperando siempre a que mi principe azul me rescate algún día.

Quizás te equibocas

Sé que ya nunca me volverás a hablar, pero te añoro tanto… Pensarás que fui estúpida por dejarte ir, estúpida por ser lo que soy, estúpida por quererle, estúpida por no creerte, pero oye, tú decidiste eliminarme de la lista, sin ni siquiera un adiós…
Quizás debería odiarte, quizás y sólo quizás leerás esto, dijiste adiós al pasado, y al futuro, el presente te lo llevaste tú en tu maleta de viaje. Debería odiarte, olvidarte, pasar de todo, pero… simplemente no puedo. Aquí estoy, como no, en mi oscuridad, en mis pensamientos, y digo que te quiero, a pesar de todo, porque nunca se acabó lo que siento, tú me ayudaste y te debo mil y una…
Preferiste a tu “Lobo Astuto”, y me dijiste que era una celosa. Pues yo hoy te digo como tu bien me dijiste una vez: “Quizás te equivocas…”